Tu conexión va más lenta de lo normal, el router parpadea con actividad incluso cuando no hay nadie usando internet en casa, o simplemente te ha entrado la duda después de dar la contraseña del WiFi a alguien hace tiempo. Vamos a verlo de la forma más fiable posible: directamente desde tu propio router, sin depender de apps de terceros que muchas veces dan resultados poco precisos.
Por qué mirar desde el router es mejor que usar una app
Existen aplicaciones que prometen detectar «intrusos» en tu red, pero la mayoría solo escanean los dispositivos conectados en el momento exacto en que abres la app, y muchas veces confunden tus propios dispositivos (una smart TV, una bombilla inteligente, la consola) con intrusos. El router, en cambio, tiene el registro real y completo de todo lo que se ha conectado, con su dirección física (MAC) y el nombre del dispositivo si lo tiene.
Paso 1: entra en la configuración de tu router
Necesitas conocer la dirección IP de tu router, que casi siempre es una de estas dos: 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Escríbela en la barra de direcciones de cualquier navegador, en un dispositivo conectado a esa misma red WiFi.
Si no la sabes con certeza, en Windows puedes averiguarla abriendo el Símbolo del sistema y escribiendo ipconfig: busca la línea «Puerta de enlace predeterminada». En un móvil Android, ve a Ajustes > WiFi, pulsa sobre la red conectada y busca el apartado «Puerta de enlace» o «Router».
Te pedirá un usuario y una contraseña. Si nunca los has cambiado, suelen ser admin/admin o vienen impresos en una pegatina en la parte de atrás o debajo del propio router.
Paso 2: busca el listado de «dispositivos conectados»
Una vez dentro, busca una sección llamada algo como «Dispositivos conectados», «Clientes DHCP» o «Estado de la LAN» (el nombre exacto varía según la marca del router). Ahí verás una lista con todos los dispositivos conectados en ese momento, normalmente con su nombre, su dirección IP local y su dirección MAC.
Paso 3: identifica cada dispositivo de la lista
Este es el paso que la gente suele saltarse, y es el más importante. Antes de asustarte al ver 8 o 10 dispositivos conectados, cuenta cuántos aparatos con WiFi tienes realmente en casa:
- Móviles y tablets de todos los miembros de la casa
- Ordenadores y portátiles
- Smart TV y dispositivos de streaming (Chromecast, Fire TV…)
- Videoconsolas
- Altavoces inteligentes (Alexa, Google Home)
- Dispositivos de domótica: bombillas, enchufes, cámaras, robots aspiradores
- Impresoras con WiFi
Es habitual que una casa con 3 personas tenga fácilmente 12-15 dispositivos conectados sin que haya ningún intruso. Si después de contar todo esto sigue sobrando algún dispositivo en la lista que no reconoces, ahí sí tienes un caso real que investigar.
Paso 4: qué hacer si encuentras un intruso real
Si confirmas que hay un dispositivo desconocido conectado a tu red, estas son las opciones, de más rápida a más definitiva:
- Bloquéalo por su dirección MAC desde la misma sección de dispositivos conectados del router (suele haber un botón «Bloquear» o «Denegar acceso» junto a cada dispositivo). Es la solución más rápida.
- Cambia la contraseña del WiFi por una nueva, larga y con mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Esto expulsa a todos los dispositivos (incluidos los tuyos, que tendrás que reconectar) y es la solución más efectiva porque el intruso necesitará la nueva contraseña.
- Cambia también la contraseña de acceso al router (la de admin/admin o la que venga de fábrica), no solo la del WiFi, ya que si alguien ha entrado hasta ahí, podría haber visto tu contraseña de WiFi en texto plano.
- Actualiza el firmware del router desde su propia configuración, ya que routers desactualizados tienen vulnerabilidades conocidas que facilitan el acceso no autorizado.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Una vez resuelto el problema puntual, estas medidas reducen mucho el riesgo de que se repita: desactiva el WPS (el botón de conexión rápida sin contraseña, que es menos seguro de lo que parece), usa siempre cifrado WPA3 o al menos WPA2 (nunca WEP, que está obsoleto y es fácil de vulnerar), y no compartas la contraseña del WiFi con visitas ocasionales; si necesitas hacerlo, muchos routers permiten crear una red de invitados separada de tu red principal.
Si el motivo por el que sospechaste era que tu conexión iba lenta, y tras revisar esto todo está en orden, es posible que el problema esté en otro sitio: revisa también si has recibido algún enlace o mensaje sospechoso últimamente, ya que ciertos tipos de malware también consumen ancho de banda en segundo plano, y de paso aprovecha para reforzar la seguridad de tu cuenta de correo, que suele ser la puerta de entrada a todas las demás.
Preguntas frecuentes
¿Puedo saber quién exactamente es la persona que usa mi WiFi?
No directamente. El router te da la dirección MAC y a veces el nombre del dispositivo, pero no un nombre de persona. Si reconoces el modelo de dispositivo (por ejemplo, «iPhone de Juan» si así lo configuró su dueño), sí podrás identificarlo, pero si el intruso ha cambiado el nombre de su dispositivo, no podrás saber quién es con certeza.
¿Cambiar la contraseña del WiFi afecta a mis dispositivos conectados?
Sí, todos tus dispositivos se desconectarán y tendrás que volver a introducir la nueva contraseña en cada uno de ellos. Es la parte menos cómoda de esta solución, pero es la más efectiva.
¿Es lo mismo revisar el router que usar una app de escaneo de red?
No exactamente. Las apps de escaneo son más rápidas y cómodas para un vistazo puntual, pero el router te da el historial completo y datos más fiables (MAC, nombre asignado). Para una comprobación seria, el router es siempre la fuente más de fiar.
Conclusión
Antes de sospechar de un intruso, cuenta bien todos tus propios dispositivos conectados: la mayoría de las veces la respuesta está ahí. Y si de verdad detectas algo raro, cambiar la contraseña del WiFi es, con diferencia, la solución más rápida y efectiva.
Escrito por Julian Casero, técnico en electrónica y reparador de móviles desde hace más de 5 años. Comparte en ResuelveTech soluciones prácticas para los problemas tecnológicos del día a día.